Ethereum, contratos inteligentes

Si llevas un tiempo siguiendo las criptomonedas, habrás notado que, pese a la gran volatilidad diaria, los dos primeros puestos del ranking de Coinmarketcap no han cambiado mucho. Sabemos que, de momento, Bitcoin está en la primera posición, pero realmente ¿qué sabemos de la segunda, Ethereum (ETH)?

En este artículo te explicaremos las principales características de este interesantísimo proyecto e intentaremos comprender porqué 2017 fue uno de los mejores años para esta criptomoneda y si 2018 puede llegar a ser igual o incluso mejor. ¡Allá vamos!

Ether ocupa la posición número 2 del ranking, con una capitalización total de casi 105 billones de dólares y un precio actual de 1.077,35 dólares.

Ranking top 10 según Coinmarketcap (18 enero 2018)

Ethereum? Ether? ETH?

Antes de empezar vamos a aclarar qué significan tantos nombres. No es de vital importancia, pero va bien entender el contexto y saber exactamente de lo que estamos hablando.

  • Ethereum: es el nombre del proyecto, plataforma y protocolo. No se refiere concretamente a la moneda en sí. Se define como una plataforma de computación distribuida basada en una blockchain pública y es también open source.
  • Ether: es el nombre que se le atribuye a la moneda que se ha creado encima de la Blockchain de Ethereum. Hoy en día, muchos se refieren a ella como Ethereums pero técnicamente la deberíamos llamar Ether.
  • ETH: es el ticker que se le atribuye a la moneda Ether. Por ejemplo, en el caso de Bitcoin, el ticker es BTC.

Creación e inicios

Como hemos dicho, Ethereum es el proyecto que hay detrás de la criptomoneda Ether. Se planteó como un proyecto de computación distribuida y una plataforma para aplicaciones descentralizadas basada en una red Blockchain totalmente nueva.

Vitalik Buterin, su creador, lo planteó en 2014 y lo lanzó en julio de 2015. Vitalik fue un programador involucrado con la revista Bitcoin Magazin, interesado en crear aplicaciones descentralizadas. ¿Cuál era el problema? Bitcoin no tenia un lenguaje de programación ni recursos para poder permitir la creación de estas aplicaciones. Aquí nació una idea y un proyecto que debía permitir a terceros interactuar con una red Blockchain y crear sus propias aplicaciones.

El core de Ethereum está formado por Vitalik Buterin, Mihai Alisie, Anthony Diiorio y Charles Hoskinson, que empezaron su desarrollo en 2014. Se creó una organización sin ánimo de lucro llamada Ethereum Foundation con base en Suiza. Desde julio hasta agosto de 2014 se extendió la campaña de una public crowdsale (a grandes rasgos, es un recurso para que la gente pueda invertir en la creación del proyecto y el mismo pueda obtener financiación) dónde los que participaron obtuvieron Ethers cambiándolos por Bitcoin. Los datos de esta emisión de la criptomoneda fueron los siguientes:

  • Se repartieron unos 60 millones de Ethers entre los contribuyentes.
  • Casi 12 millones de Ethers se crearon para el desarrollo. La mayoría fueron para sus creadores y la Ethereum Foundation.

Desde entonces Ethereum ha ido evolucionando y pasando por diferentes fases hasta llegar a dónde está ahora. No queremos aburrir con aspectos muy técnicos que no son tan relevantes, así que comentaremos sólo un par de fechas importantes en el desarrollo de esta criptomoneda y protocolo. 

TheDAO Event

TheDAO es una Organización Autónoma Descentralizada (siglas DAO), consiste en otro modelo de empresa el cual ya viene predefinido y no comprende las posiciones piramidales de las empresas que conocemos hoy en día. Se creó el 30 de abril de 2016 como un contrato inteligente (Smart Contract) en el cual diferentes inversores podían comprar mediante una crowdsale la moneda DAO token. En esta crowdsale se recaudaron la friolera de 150 millones de dólares de más de 11.000 inversores.

En junio de 2016 se descubrió que había un posible fallo en el código del contrato, pero días más tarde lo desmintieron. Desafortunadamente, algo se les pasó por alto, pues 5 días más tarde (17 junio 2016) un hacker explotó esta vulnerabilidad haciéndose con más de 50 millones de dólares en Ethers de aquel momento; unos 3,6 millones de Ethers. Esto causó mucha incertidumbre y caos en Ethereum, provocando que el precio de la criptomoneda cayera un 50% en menos de dos días (pasó de unos $20 a $10) y abrió debates sobre la seguridad y usabilidad de los Smart Contracts. Más adelante consiguieron recuperar el 70% de los fondos perdidos, pero aún así, fue un punto negro en el desarrollo del proyecto.

A raíz del incidente de TheDAO se crearon muchos debates sobre la seguridad de Ethereum y se propuso hacer una Hard Fork. ¿No sabes que es un Hard Fork (HF)? te lo explicamos brevemente a continuación. 

Hard Fork y Ethereum Classic (ETC)

En una red Blockchain se destina poder computacional a validar las transacciones que se juntan en bloques y, con el consenso de todos los mineros, se añaden a la cadena de bloques. La palabra clave es consenso, esta explicación daría para otro artículo, pero a grandes rasgos, se propuso hacer un Hard Fork, que consiste en que los mineros pasen a minar otra red Blockchain que será la principal (normalmente es exactamente igual a la anterior, pero con ciertas modificaciones en el código), la cual alcanzó más del 95% del consenso. Quiere decir que más del 95% de los mineros estaban de acuerdo en pasar de minar una cadena de bloques a otra. Y así nació el Ethereum que conocemos actualmente.

Por sorpresa (o no), hubo mineros que seguían minando en la cadena de bloques antigua a pesar de que se creía que iba a desaparecer, y desde aquel momento y hasta hoy existen dos redes de Blockchain de Ethereum (la ‘mejorada’ y la ‘clásica’). Esta red anterior, es la que se conoce como Ethereum Classic (ETC), por ser realmente la inicial. Así que no te confundas, hoy en día existen dos cadenas de bloques con el nombre de Ethereum y con código similar, pero mayoritariamente, cuando hablemos de Ethereum hablaremos del nuevo ETH, no de ETC. Existe también una pequeña diferencia en cuanto a precio… hoy en día puedes adquirir un Ethereum Classic por apenas $30, mientras que para adquirir Ethereum debes desembolsar entorno a los $1.000. Y mientras Ethereum está segundo en el ranking por capitalización con unos 100 billones de dólares, Ethereum Classic está la posición 18 con un volumen de 3 billones.

Smart Contracts

Una de las características más interesantes y, sin duda, con más potencial del proyecto de Ethereum son los Smart Contracts (contratos inteligentes).

El nombre es chulo, pero realmente ¿Qué es? Smart Contract es un término usado para describir el código del programa informático que es capaz de facilitar, ejecutar y hacer cumplir una negociación o el cumplimiento de un acuerdo (es decir, un contrato). Todo el proceso se automatiza y puede actuar como complemento, o sustituto, para los contratos legales. Los términos del Smart Contract se registran en un lenguaje informático como un conjunto de instrucciones. Este lenguaje informático fue creado expresamente para el desarrollo de estos contractos y se llama Solidity. Respecto a Solidity, hay un poco de controversia porque se trata de un nuevo lenguaje de programación usado únicamente para poder escribir los Smart Contracts de Ethereum. Hay algunas blockchain que han salido más tarde que permiten algo similar pero con lenguajes de programación conocidos por la gran mayoría de los desarrolladores, ahorrando así el proceso de aprender uno nuevo.


Los Smart contracts, pueden actuar como complemento, o sustituto, para los contratos legales.


Estos contratos se pueden ejecutar en la Blockchain de Ethereum pública, o en privadas, y hacen exactamente lo programado sin posibilidad de cambio, censura, fraude o interferencias de terceros. Los contratos inteligentes tienen como objetivo proporcionar niveles de seguridad superiores al derecho contractual tradicional y reducir otros costos de transacción asociados con la contratación.

A continuación, ejemplos de la comparativa entre un contrato tradicional y un contrato inteligente (Smart contract).

Ejemplo de un contrato tradicional. (Fuente: Blockchainhub)
Ejemplo de un contrato inteligente. (Fuente: Blockchainhub)

Una de las aplicaciones más usadas en los últimos meses ha sido la de la creación de nuevos tokens dentro de la Blockchain principal de Ethereum. Las famosas ICOs, abreviación de Initial Coin Offering son las que han hecho estallar la creación de otras nuevas criptomonedas. Ahora entenderás porqué.

ICOs

Una ICO, Initial Coin Offering en inglés y que podríamos traducir como Oferta Inicial de Moneda en español, es un método que se utiliza para financiar un proyecto utilizando criptomonedas o tokens. Funciona así: un equipo tiene un proyecto y pretende crear su propia criptomoneda a la cual se le dará el uso que determinen los creadores del proyecto. Una vez se ha creado la criptomoneda, definido el proyecto, explicado cómo se usará esta criptomoneda y todos los aspectos generales del proyecto, se busca financiación para llevarlo a cabo mediante la venta de estas criptomonedas. Normalmente, para comprarlas se utiliza Ethereum, pero queda a elección del equipo creador decidir qué otras criptomonedas aceptarán.

Muy bien, pero ¿esto qué tiene que ver con Ethereum? Estos nuevos proyectos que se financian a partir de las ICOs pueden ser de dos tipos diferentes: una red Blockchain completamente nueva con sus parámetros y características distintivas, o una sobre Ethereum, como un token que circula dentro de la Blockchain de Ethereum. Significa que para crear la moneda se ha tenido que programar un Smart Contract, que para usar la moneda se deberá pagar las comisiones en Ether, y que, para invertir en el nuevo token creado, se tendrán que comprar Ethers. En fin, esto significa que todas las nuevas ICOs que salgan dentro de la red Ethereum tendrán que usar Ethers en algún momento u otro.

Una vez explicados estos conceptos podemos entender que ha pasado con Ethereum en 2017. A partir de febrero-marzo de 2017, empezó a crecer significativamente el número de ICOs dentro de Ethereum, la mayoría eran DApps que solucionaban algún problema u ofrecían algún servicio. A medida que avanzó el año, más y más proyectos lanzaron su ICO dentro de Ethereum, algunos llegando a recaudar cantidades astronómicas de dinero, como serían los más de 200 millones de dólares que consiguieron Filecoin o Tezos. El aumento exponencial de proyectos creados en la red de Ethereum, provocó el aumento de su precio gracias al hecho de que se tenían que comprar Ethers para participar en ellos. La moneda pasó de valer de 8 dólares en enero 2017 a más de 1200 dólares apenas un año después. Si hacemos cálculos de rentabilidades, nos vamos a marear.

GAS; coste por transacción

Para entender luego la aparición de las Blockchains privadas en Ethereum, introducimos primero el concepto de GAS. Los Smart Contracts suenan muy bien y tienen mucho potencial, pero (siempre hay un pero) ¿dónde se guarda toda esta información? los códigos de Smart Contracts, las transacciones etc… Si eres curioso o estás familiarizado con la programación de Blockchain, seguramente sabrás que la Blockchain de Ethereum ocupa ya varios Gb de memoria en un ordenador. Esto quiere decir que si quieres minar Ethers o subir un Smart Contract en la cadena de bloques, tienes que tener este espacio disponible en tu ordenador (hay algunas alternativas como MetaMask y parecidos, que proponen una solución, pero son aplicaciones de terceros y no entraremos mucho en detalle). Bueno, vale, guardaremos espacio en el ordenador por el bien de la tecnología, entonces surge la siguiente duda: ¿qué pasa si un loco empieza a subir contratos larguísimos a la cadena de bloques que contienen bucles infinitos, hostiles o que desperdician poder computacional? La red se colapsa, se vuelve inviable usar esta Blockchain. Es aquí donde entra el concepto del GAS.

El ‘gas’ se describe como el coste computacional de una transacción. Cada transacción requerirá cierto ‘gas’ para poder ser procesada. El coste en ‘gas’ es proporcional a los pasos computacionales del Smart Contract, es decir, contra más largo, más ‘gas’ tendré que utilizar para subir el contrato. Hay que tener en cuenta también que hay un límite de ‘gas’ por cada transacción. Es importante destacar que no sirve sólo para los contratos, sino para todas las transacciones (un Smart Contract entra dentro de una transacción), por lo tanto, si quieres enviar Ethers a un amigo, comprar un producto con Ethers o moverlos entre tus wallets tendrás que utilizar ‘gas’.

Vale, de acuerdo, pero ¿de dónde saco este ‘gas’? El ‘gas’ se mide en gwei (giga wei) donde 1 gwei = 0.000000001 ETH (9 decimales). Los wei son la unidad más pequeña en que se pueden dividir los Ethers, por lo tanto, cuando estas enviando Ethers o subiendo un contrato estás pagando una comisión en términos de ‘gas’ dónde realmente estás pagando Ethers que tienes en tu wallet. Su precio no es constante, fluctúa, y tú puedes determinar a cuánto lo quieres pagar. Por esto, cuando la red está colapsada, la gente paga más, para que su transacción vaya más rápido.

¿Te duele la cabeza? No pasa nada, la mayoría de las wallets establecen un precio de ‘gas’ predeterminado y no tienes que preocuparte de calcularlo.

Tabla de las diferentes unidades de medida de los Ethers.

Blockchain privada

No vamos a extendernos mucho en este tema, pero sí lo introduciremos porque es interesante. ¿Porque alguien querría crear su propia Blockchain exactamente igual que la de Ethereum sin todos los beneficios que te proporciona tener miles de nodos minando y confirmando las transacciones?, o con el inconveniente de comprometer la seguridad, pues al contrario que la red pública, tu red privada estará gestionada por los ordenadores que tú tengas, por eso es más fácil que hackeen tus 3 o 4 ordenadores que los miles de ordenadores que soportan la red pública de Ethereum. Pero si la seguridad y la confianza que proporciona la red pública de Ethereum no es una de mis principales preocupaciones, sí puede ser interesante crear una Blockchain privada. ¿Por qué? Muy fácil, porque no tendré que pagar nada de comisiones. Bueno, esto tiene truco, técnicamente tendrás una copia exacta del protocolo de Ethereum, pero tú serás quien esté minando y manteniendo en funcionamiento la red, sí que recibirás Ethers por el minado y podrás tener mil millones de Ethers si quieres, pero no tendrán ningún valor fuera de tu red. Por lo tanto, técnicamente pagarás comisiones, pero con tus monedas, y podrás disponer de cuantas quieras.

Crear una red privada también es un muy buen recurso a la hora de probar algún Smart Contract o proyecto que se quiera lanzar después a la red pública. Así uno se ahorra la espera y el pago de comisiones de todas las pruebas previas.

 

DApps

Las DApps son, como sus siglas en inglés indican, Descentralized Applications, es decir, Aplicaciones Descentralizadas. Están muy relacionadas con las ICOs, ya que muchas de estas aplicaciones se basan en un proyecto y el uso de unas tokens o criptomonedas. Para financiar este proyecto, crean una ICO del modo que hemos explicado antes. Técnicamente, una DApp es una aplicación de código abierto que opera de forma autónoma, consiste normalmente en una parte de Frontend y otra de Backend encima de la Blockchain. Como las DApps tienen un potencial muy grande y podríamos estar horas hablando sobre ellas, les dedicaremos otro artículo para poder presentarlas correctamente. Simplemente comentar que, el hecho de crear unas aplicaciones que están validadas por la cadena de bloques y gestionan en su mayoría los tokens que se han creado, tiene mucho potencial. Todo esto relacionado con la automatización de los Smart Contracts, puede llegar a crear proyectos realmente impresionantes.

Más sobre Ethereum

El 4 de septiembre de 2017, el Banco Popular de China prohibió las inversiones de criptomonedas en ICOs, lo cual provocó el caos y una fuerte bajada en su cotización. Aún así, el mercado consiguió recuperarse del golpe y siguió adelante.

Como hemos mencionado, actualmente existen más de 97 millones de Ethers y este número se va incrementando con el minado de los bloques. A diferencia de Bitcoin, no hay un número limitado, en este sentido se irán creando Ethers siempre que haya alguien minando en la Blockchain.

Al basarse en la tecnología Blockchain, Ethereum se encuentra con algunas de las limitaciones que existen en términos de escalabilidad. En el artículo de IOTA hablamos de algunos de los problemas de escalabilidad que tiene la tecnología Blockchain y de cómo IOTA podría solucionarlos. En cuanto a Ethereum, sí que es verdad que las comisiones van subiendo y las transacciones tardan más contra más gente usa la red, pero sigue siendo una mejor alternativa a Bitcoin. Mientras Bictoin es capaz de absorber entre 3 y 7 transacciones por segundo, Ethereum puede manejar hasta 15 transacciones por segundo. Más del doble. En este sentido, se puede decir que es superior a Bitcoin y más rápido. Por otro lado, durante alguna ICO, la red de Ethereum se ha llegado a colapsar de tal forma que era casi imposible hacer una transacción validada, aunque ha pasado pocas veces.

Futuro

Como puedes ver, Ethereum no es sólo un proyecto que intenta vender una moneda más rápida o con mejores comisiones. Hoy en día, muchas de las criptomonedas que existen sólo tienen una propuesta de valor limitada, y por muy sólido que sea el proyecto, no se puede comparar con criptomonedas como Ethereum. Además, Ethereum tiene un ecosistema enorme detrás y puede aportar valor de muchas formas diferentes y generar propuestas de uso reales que se pueden ver en el día a día. Por este motivo creemos que Ethereum es uno de los proyectos más sólidos en el mundo de las criptomonedas y tiene muy buenas perspectivas de futuro.

 

Enterprise Ethereum Alliance members

En marzo de 2017 se fundó la Enterprise Ethereum Alliance (EEA) creada por varias startups de Blockchain, grupos de investigación y algunas de las compañías más grandes del mundo. Su propósito principal es crear un estándar de referencia open soruce para versiones privadas de la blockhain de Ethereum que pueda servir a empresas de todos los sectores a abordar intereses comunes junto con developers de Ehereum.  En total los miembros fundadores fueron 30 y, dos meses más tarde, en mayo, ya tenía 116 miembros, incluyendo a grandes compañías como Samsung SDS, Microsoft, Intel, J.P. Morgan, Deloitte, Accenture, Banco Santander e ING.

Durante 2018 se espera que siga habiendo muchas ICOs en la red de Ethereum y que aparezcan más proyectos en forma de Smart Contracts que puedan aplicarse en el mundo real. Por este motivo, 2018 pinta también muy bien para Ethereum.

Es difícil explicar todos los conceptos de Ethereum en un único artículo, por lo que, si alguna cosa no ha quedado clara o tienes dudas, deja un comentario o contáctanos y haremos lo posible para ayudar y mejorar. Esperamos que este artículo te haya podido servir y te haya ayudado a entender un poco más este proyecto.

Para finalizar, un video con dibujitos, que siempre viene bien.

Enjoy!

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Una respuesta a “Ethereum, contratos inteligentes”

  1. Excelente artículo, la información esta muy bien explicada, conocí a los contratos inteligentes porque el
    sitio web donde estoy minando los utiliza pero no entendía muy bien su función hasta que encontré este post, sin duda los contratos inteligentes son una innovación con muchas ventajas como la seguridad, tanto así que ya se está comenzando a plantear usarlo en otros temas a parte de las criptomonedas.

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